Heldis:Comarca de los Príncipes Combatientes

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Romance de Shinlia
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Lo que está dividido se acabará uniendo; lo que está unido se acabará dividiendo

~ Romance de los Tres Reinos
Archivo:Heldis mapa 8p.png
Dibujo cutre en libreta de la Comarca de los Príncipes Combatientes. Los números del 1 al 8 señalan las fortalezas principales de cada uno de lo señores

Conocida popularmente como Comarca de los Príncipes Combatientes, es una zona muy montañosa dominada por clanes de la Nueva Gente. Esta zona de Shinlia es particular porque nunca ha conocido la paz, al menos en los tiempos recientes.

Existen en ella ocho fortalezas, cada una regida por un Señor perteneciente a una familia noble. Desde hace siglos, uno de esos señores es declarado Emperador (aunque sólo gobierna la comarca). Las guerras por ese título son enormes y los Señores son conocidos por la veleidad de sus alianzas.

El título de Emperador es hereditario. Sin embargo, es habitual que cuando el descendiente consiga el título, otros Señores le hagan la guerra, para intentar conseguir mejores condiciones que sus partidarios. Generalmente el emperador no tiene poder absoluto hasta que consigue aplastar a aquellos que se le oponen.

La zona es un paso clave entre las zonas Norte y Sur de Shinlia, pero debido a las campañas militares constantes muchos shinlios prefieren evitarla. El pueblo de allí conoce muy bien el sufrimiento de la guerra.

Para colmo, en los últimos años los habitantes sufren el acoso de monstruos y otras criaturas sobrenaturales que antes sólo aparecían en las leyendas.

Muchos shinlios que sólo conocen el oficio de la guerra acuden aquí como mercenarios, bien para ganarse la vida definitivamente, bien para aprender las artes de la guerra, conocidas aquí como en ningún otro sitio.

Probablemente la Comarca es la única región de Shinlia donde se conserva la cultura de la Nueva Gente prácticamente intacta. Incluso los campesinos pertenecen a esta etnia, y han conservado costumbres, vestimenta, religión y orden social (un feudalismo). Incluso la lengua Xinren, prácticamente desaparecida en Shinlia, es hablada, aunque también se conoce el idioma shinlio originario.

Contenido

Historia

Archivo:Heldis pic Sengoku period battle.jpg
La comarca es objeto de continuas guerras.

Primeros tiempos

Según la tradición oral de las familias señoriales, su historia se remonta a la llegada de los Xinren a Shinlia. Cuando el nuevo emperador se alzó con el poder, recompensó con estos privilegios a ocho de sus generales, poniéndoles además en una zona crucial para el tránsito de personas y mercancías. La orografía de la zona no la hace muy rica, pero a cambio ofrece una gran defensa militar.

La dignidad imperial atribuida al máximo gobernante de la región nació durante la Gran Guerra. Cuando el actual emperador fue muerto y su corte barrida, los ocho señores que gobernaban en la región decidieron que un nuevo emperador debería alzarse. Hicieron un juramento de lealtad y decidieron que uno de los señores de la Comarca sería el Emperador de Shinlia.

Desgraciadamente, las buenas intenciones desaparecieron rápido en la turbulencia de la época de la Guerra. Pronto los ocho señores se encontraron batallando entre ellos por desavenencias fluctuantes sobre quién merecía gobernar el país.

Aunque hace tiempo que terminó la Gran Guerra, la región ha conocido poco la paz desde entonces. Los cambios y los tumultos han sido constantes, y los últimos emperadores han durado menos de un suspiro.

El ascenso de los Minoru

Al fin de aquel conflicto, la dinastía Minoru reclamaba el Mandato del Cielo. Minoru Takeshi se proclamaba emperador de Shinlia, pero lo cierto es que su control estaba restringido sólo a la zona que se conoce hoy como Comarca de los Príncipes Combatientes. Y ni siquiera este control lo tenía asegurado, porque varios Señores de la comarca, envidiando la independencia de otras regiones vecinas, se propusieron minar el poder del Emperador, apoyando a otros candidatos "legítimos" o haciéndole directamente la guerra.

/* ¿Meter a alguien en medio para justificar la juventud de Minoru Hiroto */

El descendiente de Minoru Takeshi, Minoru Hiroto tuvo aún más problemas. Los Señores cambiaban su lealtad con gran velocidad y la guerra incesante se mostró como el único método para mantener cohesionada la región. Pero lo que Hiroto controlaba militarmente, lo perdió en el campo de la intriga. Una conspiración aupó a Taro Kenta, hijo ilegítimo de Minoru Takeshi. Kenta atravesó con una espada a su hermanastro delante de toda la corte y reclamó el trono bajo el nombre de Minoru Kenta. La rapidez de la acción hizo que un ejército pequeño bastara para asentar su poder.

Sin embargo, su poder no tenía una firme sujeción. Los partidarios del emperador se negaron a reconocer la soberanía del actual soberano, y sus detractores, que sólo buscaban independencia, tampoco le ofrecieron gran apoyo, por lo que Kenta se vio obligado a prolongar la guerra. Los apoyos del emperador eran escasos y débiles, y para un nuevo vuelco de poder sólo hacía falta una figura con el suficiente carisma.

No pudo aparecer alguien más impactante. El mismísimo Minoru Hiroto volvió del más allá completamente sano y salvo. Enseñó la cicatriz de su abdomen, y reclamó su trono. Muchos se asustaron ante la aparición, pero la mayoría convino que no podía haber mayor señal del Mandato del Cielo que el haber traído de vuelta a su hijo para gobernar sobre todos. Los partidarios imperiales lo celebraron y comenzaron a soñar con la reunificación no ya de la comarca, sino de toda Shinlia. ¿Quién podría negarse a aceptar un milagro así? ¿Quién se atrevería a oponerse a alguien que ha superado a la muerte?

Pero estas esperanzas se vieron frustradas una vez más. Minoru Hiroto, vuelto a la vida, parecía haber perdido el interés por los asuntos de gobierno. Se dedicó sólo a los placeres terrenales, en medio de un harén de concubinas. Descuidado el país, los Señores de la Guerra se crecieron y aumentaron su independencia. Su debilidad propició también varias revueltas campesinas, de modo que el poder del emperador su fue extinguiendo hasta estar a punto de desaparecer.

Pocos años después apareció un Minoru más que desentrañaría el misterio. Se trataba del desconocido Hideki, un hermano gemelo de Hiroto, que había sido abandonado para evitar rencillas por el trono, y que había logrado sobrevivir. Hideki consiguió demostrar que el actual emperador no era Hiroto, sino Kutsumiraki, un plebeyo que había logrado adoptar la apariencia del fallecido soberano, y engañar a todos con su disfraz.

Hideki logró expulsar de la fortaleza a la vieja corte, y tomar el título de Emperador, pero no pudo evitar que el impostor huyera. En el año siguiente, Kutsumiraki intentó varias conspiraciones para volver al trono, pero no consiguió engañar al astuto y vigilante soberano.


Usurpación demoníaca

Asentado su poder, el último Minoru decidió afrontar la reunificación de la Comarca. Pero cuando consiguió reunir una fuerza suficiente para someter a los Señores rebeldes, muy favorecidos por las convulsiones del trono, apareció una nueva amenaza. Naede Saburo, Señor de la parte nororiental de la comarca cayó ante una fuerza desconocida. Cuando los relatos comenzaron a llegar, hablaban de un ejército de demonios y fantasmas que apareció de la nada y aplastó la fortaleza de la provincia. En lugar del derrotado, se alzó un nuevo Señor, conocido como el Señor de la Máscara porque siempre ocultaba su rostro.

Las fuerzas del Señor de la Máscara sembraron el terror en las poblaciones donde ejercían su poder. Pronto, un monstruoso ejército marchaba hacia la fortaleza imperial, imparable. El ejército imperial sucumbía ante las bestias y se empezó a temer que la fortaleza caería en no demasiado tiempo. Pero la amenaza diabólica logró lo que los Minoru no habían conseguido en siglos: unir a todos los Señores- salvo el de la Máscara, claro- en torno al emperador.

La fuerza conjunta volvió a las hazañas de antaño. Ni siquiera los demonios eran capaces de hacer frente a los herederos de aquellos que una vez dominaron toda Shinlia. Poco a poco, las fuerzas del Señor de la Máscara fueron retrocediendo y tras una larga campaña, la fortaleza Naede, donde se había establecido, estaba cerca del asedio.

Pero los Señores del momento no supieron estar a la altura de sus antepasados, y el rencor de incontables rencillas pudo más que el honor y el deber. Shou Itsuki aprovechó que su ejército pasaba por las tierras de Macheko Sui, cuyo ejército había sido movilizado contra los demonios, para atacarle, continuando un conflicto centenario entre sus familias. Las enemistades resurgieron, los Señores no se fiaban unos de otros, y empezaron a montar escaramuzas entre ellos, que debilitaron la fuerza del asedio. Esta circunstancia fue aprovechada por el Señor de la Máscara, que consiguió infiltrar una fuerza de ataque hasta la misma fortaleza imperial. Minoru Hideki encontró la muerte y la gloria luchando personalmente contra el infernal comandante de la tropa invasora, un terrible demonio de enormes proporciones con seis brazos, capaz de empuñar con ellos sendas zhanmadaos.

Eliminado Minoru y su ejército, el Señor de la Máscara acudió a la capital y reclamó el título de Emperador. Cuando se despojó de su máscara, su rostro era idéntico al de los dos últimos Minoru, pero no se trataba de ninguno de ellos. Era Kutsumiraki que, en su afán de retomar el trono, se había aliado con criaturas terribles. Exterminada la estirpe Minoru, el nuevo emperador no tuvo reparos en utilizar su apellido plebeyo, en vez de fingir una estirpe como la vez anterior.

El resto de Señores continuaron luchando contra la fuerzas demoníacas, pero sin la unidad anterior. Cada uno luchaba por su cuenta y sin fiarse de los demás. Las derrotas fueron constantes y, uno a uno, todos los Señores acabaron por someterse al nuevo soberano. Toda la región estaba unificada por primera vez, y el Emperador Kutsumiraki proclamó que aquél fue el auténtico fin de la Gran Guerra, y publicó edictos para ser conocido como el Emperador de la Paz.

El nuevo reinado

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El Emperador Kutsumiraki, el poco apreciado gobernante actual de la Comarca, primero en unificarla desde la Gran Guerra.

Kutsumiraki ha conseguido una paz en la región mayor de la acostumbrada anteriormente. No obstante de vez en cuando se producen nuevos enfrentamientos con algún Señor rebelado, revueltas con campesinos u otros problemas más graves. Parte de los demonios que le ayudaron a tomar el trono más adelante se volvieron en su contra, y aún hoy los campesinos se ven hostigados por monstruos de los restos de aquel ejército.

Zimliu es sin duda el emperador más impopular conocido. Los campesinos le odian y le temen. Muchos Señores son hijos o descendientes de los que murieron durante la invasión del Señor de la Máscara. La falta de un heredero varón para los Kutsumiraki tampoco parece un buen presagio. La paz (relativa) hasta ahora sólo se mantiene porque los ejércitos quedaron muy debilitados, y por el miedo a los demonios de Kutsumiraki, pero parece claro que en cualquier momento puede romperse. Quizás sólo haga falta un líder dispuesto.

Familias

Las familias que ocupan las fortalezas son (los números se corresponden con el mapa):

  1. Kutsumiraki (anteriormente Minoru)
  2. Haruki
  3. Takehiko
  4. Taichi
  5. Nokara
  6. Shou
  7. Macheko
  8. Naede
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